Osteoporosis

El aparato locomotor sufre disfunciones desde edades relativamente tempranas.

  • La osteoporosis es la forma más popular, que afecta particularmente a las mujeres. Salvo situaciones especiales ligadas a ciertas enfermedades, la osteoporosis empieza a desarrollarse desde la menopausia, alrededor de los 50 años. No obstante, afecta a todos, de forma que un 26% de la población global española de más de 50 años presenta osteoporosis.
Prevalencia de osteoporosis en población española (porcentaje)
Porcentaje de osteoporosis, según densitometría, en población española total, o en mayores de 50 años. La asociación de la osteoporosis con la edad explica que, al seleccionar sólo a personas mayores de 50 años, crezca llamativamente el procentaje de afectados. Las cifras incluyen osteoporosis en cadera o en columna vertebral.
(Díaz Curiel M. y Moro MJ. Prevalencia de osteoporosis densitométrica en la población española. En: Actualización de Osteoporosis, ed. M. Díaz Curiel, FHOEMO-SEIOMM, 2001)
  • Otra problemática frecuente viene definida por la artrosis, o en una terminología más moderna y general, la osteoartritis. Define un estado de disfunción del cartílago articular que conduce a cambios progresivos que cursan con inflamación, resquebrajamiento y ulceración, con pérdida progresiva de sustancia. Los avances en este campo son todavía escasos, tanto en prevención, como en tratamiento. Es sin embargo, un área donde hay muchas esperanzas puestas y donde la investigación actual está empezando a ofrecer resultados prometedores.

Importancia

Los avances más recientes se han producido en el campo de la prevención y el tratamiento. La osteoporosis comienza a afectar a los huesos con mayor contenido esponjoso, tales como los cuerpos de las vértebras o el extremo distal del radio, en la muñeca. Luego afecta a los huesos con predominio de contenido cortical, donde el principal representante es la cadera. Por esa razón las fracturas vertebrales o de muñeca se presentan a edades más tempranas, ya a partir de los 60 años, y las fracturas de cadera lo hacen más claramente a partir de una década más tarde.

La osteoporosis afecta particularmente a las mujeres. Empieza a desarrollarse desde la menopausia, alrededor de los 50 años. No obstante, afecta a todos, de forma que un 26% de la población global española de más de 50 años presenta osteoporosis.

Osteopenia y osteoporosis en columna vertebral lumbar
(Porcentaje de población femenina española)
Se muestran datos de población española según resultado de densitometría. Las tasas de osteoporosis aumentan con la edad, mientras que las de osteopenia, que son más prevalentes, comienzan a ser sustituidas por las de osteoporosis en las edades más avanzadas.
(Díaz Curiel M. y Moro MJ. Prevalencia de osteoporosis densitométrica en la población española. En: Actualización de Osteoporosis, ed. M. Díaz Curiel, FHOEMO-SEIOMM, 2001)

Evaluación

La evaluación de la osteoporosis cuenta con muchas opciones. Junto a las populares densitometrías de columna vertebral y de cadera, hay también modelos de predicción de fractura osteoporótica muy avanzados, y también, datos de marcadores bioquímicos que son útiles a la hora de detectar a las personas que pierden masa ósea de forma particularmente acelerada.

La pertinencia o no de una determinada exploración debe ser consensuada entre médico y paciente. Lo que resulta evidente es que la prevención es crucial en la osteoporosis, y esa prevención, que debe tenerse en cuenta a lo largo de la vida, es inexcusable en su período central, a partir de los 40-50 años.

Imagen de densitometría de cadera. En ella puede verse a la izquierda la representación de la zona explorada, y a la derecha una gráfica en la que se refleja cómo evoluciona la DMO (densidad mineral ósea) con la edad, desde 25 hasta 80 años. La línea central corresponde a la media poblacional, es decir, lo que puede esperarse a cada edad. Como se ve, a medida que la edad avanza, la DMO es más baja. Los puntos indican dónde está la paciente. Esta mujer tenía DMO ligeramente inferior a la media, pero a medida que fue explorada en diversas fechas, experimentó una ligera mejoría, concretamente por el tratamiento que se le administró. Por eso hay distintos puntos, y la tendencia era ascendente.

Control

La prevención y el tratamiento cuentan con una amplia serie de opciones, donde deben resaltarse los hábitos de vida, nutrición y ejercicio. Una dieta con suficiente aporte de calcio, un nivel adecuado de vitamina D, y una serie de ejercicios orientados y supervisados, ayudan a prevenir este problema. Junto a ello hay, para quien los necesite, fármacos variados, cuya elección, nuevamente, debe realizarse solo si las condiciones del paciente lo requieren, pues su uso indiscriminado puede dar beneficio nulo en algunos casos.

Hay una serie de recomendaciones sobre los criterios para iniciar tratamiento, y además qué tipo de tratamiento. Por ejemplo, la osteopenia es un área intermedia donde hay una gran cantidad de población, y donde se acumulan muchas de las fracturas por osteoporosis (véase gráfico a continuación). Por lo tanto, es importante delimitar los criterios para recomendar o no tratamiento farmacológico a estas personas, y ello requiere una valoración adecuada de los distintos rasgos específicos del paciente.

Densidad ósea, tasa de fracturas por fragilidad y número de mujeres con fracturas
Información procedente de un estudio poblacional en Estados Unidos. Las barras indican fracturas osteoporóticas. Las barras azules indican números absolutos, mientras que las púrpura, porcentaje. Los números en el eje horizontal representan los valores del parámetro “T” de la densitometría, que va siendo más bajo a medida que nos movemos hacia la derecha. Lógicamente, a medida que la densitometría es más baja, los porcentajes de fractura aumentan (barras púrpura). Las barras azules, que representan número de fracturas en cifras absolutas, muestran un patrón distinto. Las fracturas se acumulan hacia el centro, lo que corresponde a valores densitométricos intermedios, lo que se denomina osteopenia. Por tanto, aunque a densidad ósea más baja aumenta el riesgo (barras púrpura), el número más alto de fracturas se acumula en las densidades moderadamente bajas, lo que sugiere que hay otros factores que también deben tenerse en cuenta. Uno de ellos es la edad, pero hay otros más, y actualmente hay estudios que han identificado a los más potentes.
(Siris ES et al. Arch Intern Med 2004; 164: 1108)